Por qué la caja de materiales de los estudiantes es más que un lugar para almacenar materiales: Lecciones en responsabilidad, organización y habilidades para la vida inesperadas

El propósito de esta publicación es explicar por qué usar la caja de materiales no es solo esencial, sino que también es una herramienta para enseñar responsabilidad y  para enseñarles a los estudiantes el significado del valor de las cosas.

Cuando yo era niña, recuerdo mucho ver cómo mi mamá forraba todos mis materiales escolares con un plástico. Así protegía los libros, los cuadernos y demás. Además, ella siempre pegaba etiquetas personalizadas en la mayoría de mis materiales. Para mi era my claro que los materiales que me compraban mis padres para la escuela eran cosas que yo tenía que cuidar y que me debían durar todo el año escolar.

Una vez, mi hermano perdió sus tijeras y necesitaba llevar otras a la escuela. Mi mamá lo regañó. Le dijo que debía aprender a ser más responsable.

Estas experiences me enseñaron mucho acerca de ser responsable y cuidadosa como mis cosas. Fue una lección que todavía moldea la manera en que actúo.

Hoy en día, me doy cuenta que muchos maestros pierden esta oportunidad de aprendizaje con sus estudiantes. Para mi, el que cada estudiante tenga su cajita de materiales es muy importante. Les enseña a los estudiantes a ser responsables y a crear hábitos de aprendizaje positivos. Vamos a hablar de la cajita de materiales y lo que debe de ir adentro.

pencil boxes in action

Enseñando responsabilidad por medio de una caja de materiales: Una estrategia de una clase que funciona

Desde hace mucho tiempo, yo he pensado que una caja de materiales para cada estudiante es una oportunidad de enseñar responsabilidad. También enseña a los estudiantes a valorar las cosas que tienen. Vivimos en un mundo en donde los niños reciben muchas cosas gratis y, honestamente, es difícil apreciar algo que no te cuesta nada. Lo dan por hecho.

Cuando un estudiante es responsable de su propia caja de materiales, créanme que hay muchas cosas que ellos pueden aprender.

A mí no me gustan los materiales compartidos. ¿Por qué? Porque los niños que cuidan los materiales nunca pueden seguir usándolos. Yo he observado que los niños que no valoran los materiales siempre se pelean por los buenos materiales y les dejan los feos a los niños que sí los cuidaron. Eventualmente, todos los materiales están arruinados y hay que comprar más. ¿Quién tiene que comprar más? Por lo general, el maestro.

LA LISTA DE MATERIALES

Por lo general, las escuelas mandan una lista de materiales a las familias. Las familias son responsables de comprar estos materiales y llevarlos a la escuela. En mi experiencia, hay algunos padres que no compran los materiales. En vez de esto, le piden a la escuela que se los regale. Si las escuelas simplemente regalan las cosas, esas cosas no tienen un valor real.

En realidad, nada debe ser gratis. No me refiero a que siempre se tiene que pagar con dinero, sino que se puede pagar con tiempo. Si una familia necesita materiales o uniformes gratis, quizá puedan ir a una reunión en donde les enseñen a ayudar a los estudiantes o a cómo educar a sus hijos. No tiene por qué ser tan difícil.

De cualquier manera, yo prefiero cajas de materiales a bolsas de materiales. Las cajas se pueden entarimar en medio de la mesa cuando no se usen. Pero si un estudiante trae una bolsita para sus lápices, no hay problema. Esa es la que se usa.

¿QUÉ MATERIALES DEBEN ESTAR ADENTRO DE LA CAJA?

El primer día de clases, de los materiales que llevan las familias, yo le doy a cada estudante 2 lápices, un borrador, una caja de crayones, una barra de pegamento y unas tijeras. Para los estudiantes de kínder, también agrego una tarjeta con su nombre. Estas cosas básicas deben venir de los padres de familia o de la escuela, no del maestro.

Como mencionaba en una publicación anterior, enumero a los estudiantes por privacidad y organización de la clase. Yo escribo el número que le toca a cada estudiante en todo—en su caja de materiales, en su borrador o goma, en su pegamento y hasta en las tijeras. Eso impide que otro estudiante accidentalmente tome lo que no es suyo.

Luego vienen las reglas para organizar los materiales de los estudiantes.

1. Lápices

Cada dos semanas, cada estudiante recibe un lápiz nuevo. Eso quiere decir que en la segunda semana de clases, ellos tienen 3 lápices. En la quinta semana de clases, ellos tienen 4 lápices, etc.

Además, cada fin de mes, yo tomo las cajas de materiales después de clase y les saco punta a todos los lápices que están en la caja. Como los estudiantes reciben dos lápices al mes, para diciembre ya tienen bastantes lápices. Y para el fin del año tienen muchísimos. En las escuelas en donde yo he enseñado, es común que se pidan 24 lápices en la lista de materiales. Yo los uso casi todos.

2. Tijeras

Si un estudiante pierde sus tijeras, los padres son responsables de comprarle otras y mandarlas a la escuela.

3. Crayones

Los estudiantes empiezan con una caja nuevecita de crayones en el otoño. Ellos necesitan cuidar sus crayones hasta que les doy una caja nueva en la primavera (en enero). Como algunos estudiantes pierden varios colores en el otoño, ellos aprenden a cuidar mucho mejor sus crayones nuevos que reciben en la primavera.

4. Barras de pegamento

Las barras de pegamento tienen un sistema único porque las usamos mucho.

Para empezar, enseño las técnicas correctas de usar una barra de pegamento, como hacer una equis con el pegamento en el papel que se va a pegar—no se debe colorear el papel con el pegamento. Además que se debe de oir el click cuando el pegamento se cierra con la tapa para que no se seque, y nunca se debe de sacar toda la barra de pegamento del plástico porque se puede quebrar.

Cuando se acaba el pegamento, la expectativa es que el estudiante levante la mano y diga que se le acabó el pegamento usando una oración completa. Una vez que yo veo que el pegamento se terminó, le doy otra barra de pegamento al estudiante inmediatamente y le pido que tire la vieja barra de pegamento al basurero.

Esto les enseña a los estudiantes a ser responsables y a decir a las personas cuando necesitan algo.

Si tiran el pegamento antes de decirme, tienen que esperar dos días para recibir un pegamento nuevo. ¿Duro? Quizá. Pero es una manera efectiva de enseñar los procedimientos y la responsabilidad. De ser así, ellos tienen que depender de la bondad de sus compañeros para que les presten un pegamento, aprendiendo a usar de la manera correcta el material de los demás y sabiendo que lo tienen que regresar en buen estado a la persona que se lo prestó.

Recuerden, los materiales escolares nunca son realmente gratuitos

Durante el año, yo monitoreo cómo se usan los materiales porque tienen un valor. Hasta los materiales gratuitos le costaron a alguien. Nada es realmente gratis.

Esta manera de organizar los materiales funciona porque los estudiantes aprenden a valorar y cuidar de sus cosas. Además que están listos para trabajar en todo momento y pueden producir sus materiales cuando los necesitan. No hay necesidad de estar buscando un lápiz por toda la clase o estar repartiendo barras de pegamento cada cinco minutos.

¿Has intentado tener cajas de materiales en tu clase? ¿Qué otra manera de organizar la clase te ha funcionado a ti? A veces las estrategias más sencillas enseñan responsabilidad y hacen una gran diferencia.

La caja de materiales de los estudiantes es mucho más que un lugar para guardar los materiales: es una herramienta poderosa para enseñar responsabilidad, organización y apreciación—hábitos que pueden quedarse con ellos más allá del año escolar.

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