La diferencia entre “cómo escribir” y “qué escribir”: Volviendo a pensar acerca de la instrucción de la escritura en una clase de Kínder bilingüe

El propósito de esta publicación es explicar la diferencia entre enseñar a los escritores emergentes cómo escribir y qué escribir, tomando en cuenta que ambos son esenciales y que ninguno de los dos debe ser ignorado.

Si alguna vez has trabajado en una escuela bilingüe de Título I, podrás relacionarte con el siguiente escenario: Entras a tu clase de kínder bilingüe y te entra el pánico cuando tu lección cuidadosamente preparada no funciona—la mitad de los estudiantes ni siquiera saben cómo agarrar un lápiz.

Cosas como estas no estaban en el manual, ¿verdad?

La verdad es que, después de ver a muchos niños hacer garabatos, dibujar y eventualmente escribir historias con varias oraciones en español, me di cuenta de algo que realmente no se habla mucho: ¿le estamos enseñando a los niños qué escribir, pero olvidamos enseñarles cómo escribir?

Enseñar la lectura y escritura simultáneamente es la base de una alfabetización temprana equitativa. A continuación les muestro lo que he encontrado acerca del arte de enseñar escritura—posiblemente el dominio del lenguaje más difícil.

Cuando el “Cómo” y el “Qué” chocan

En mi experiencia, la mayoría de los programas bilingües no parten la instrucción de la escritura en dos bloques diferentes de enseñanza. Pocos programas se enfocan únicamente en cómo escribir—mecánicas, formación de letras, ortografía—mientras que la mayoría se enfoca únicamente en qué escribir—ideas, cuentos y contenido—, pero ignorando cómo escribir.

Es raro cuando encuentro un programa bilingüe que integra las dos maneras de enseñar escritura de manera significativa. ¿Por qué?

En algunos salones, el taller de escritura se convierte en tiempo de hacer arte, donde los estudiantes dibujan y platican de lo que dibujan, pero nunca conectan esas ideas con el lenguaje escrito. Una vez tuve una compañera que evaluaba el progreso de escritura en la manera en que los niños dibujaban con detalle—olviden por completo la escritura en esta clase. ¡Es una historia real!

Mientras tanto, las lecciones de fonética se convierten en una serie de ejercicios de ortografía aislados, enfocándose en la decodificación y memorización de palabras, ignorando completamente la habilidad de codificar.

Los momentos de enseñanza real se pierden porque estas dos cosas—mecánica y significado—se mantienen separadas.

He visto clases en donde los estudiantes pasan semanas trazando letras o copiando palabras, pero no usando lo que saben para expresar sus propios pensamientos en la página. En cambio, he visto cómo los niños dibujan cuentos llenos de detalles y llenos de color, pero esas historias nunca se convierten en oraciones escritas.

Desafortunadamente, las dos maneras son completamente inefectivas.

La enseñanza de la escritura es especialmente difícil en las clases bilingües, entonces algunos de los estudiantes no tienen un lenguaje oral fuerte en su idioma nativo, lo cual limita gravemente sus habilidades de escritura.

Si no cerramos esta brecha—si no conectamos el hablar con el escribir, la fonética con la escritura real y la escritura con ideas reales—los estudiantes se pierden la oportunidad de crecer como pensadores y escritores. La clase debe de ser el lugar en donde decodifican, codifican, hablan, y cuentan cuentos todos los días

¿Por qué los escritores bilingües necesitan más que lo básico?

En todos los años que tengo enseñando kínder bilingüe, he visto a primera mano que muchos estudiantes llegan sin los fundamentos del lenguaje esperados. Nos es raro escuchar “yo jugar” o “jugo” cuando los estudiantes llegan el primer día de clases, en vez de hablar con oraciones completas y contar historias. Esto no es solo una peculiaridad—es una barrera real cuando les pedimos a los niños que escriban.

Muchos niños no tienen suficiente experiencia usando su idioma nativo para poder expresar pensamientos completos o narrativas. El cambio de ver la televisión con personajes que hablan con un idioma rico cambió por los electrónicos y las aplicaciones digitales donde los niños solo ven y señalan. Esto hace que estos retos sean todavía más pronunciados. Los niños pasan menos tiempo escuchando y practicando cómo conversar y sus habilidades del habla sufren como resultado.

Otra sorprendente realidad: para unos niños de 5 años, agarrar un lápiz es una experiencia nueva. Habilidades motoras finas como agarrar un lápiz, colorear o intentar escribir una letra son intimidantes para algunos pequeños.

Antes de esperar a que un niño escriba palabras u oraciones, debemos enseñarle cómo controlar estas herramientas básicas. Con frecuencia empiezo el año escolar mostrando a los estudiantes cómo dibujar una persona, una casa o un perro—habilidades que después usarán para escribir letras y palabras.

Pero la brecha más crítica que veo, es conectar las mecánicas de la escritura con comunicación que tenga significado. Imagina enseñar a un niño la letra “M” antes de que pueda decir “Mi mamá cocina.” ¿Qué falta? El mensaje. Si los estudiantes aprenden los sonidos de las letras y cómo formarlas, pero nunca aprenden a expresar sus propias ideas, nunca van a poder escribir bien.

Es por esto que los escritores bilingües necesitan mucho más que las cosas básicas—necesitan rutinas en donde tengan oportunidades de usar el lenguaje, construir oraciones y compartir historias.

  • La exposición al lenguaje importa: muchos estudiantes no han practicado hablar en oraciones completas en casa.
  • Las habilidades de conversar están decayendo: los electrónicos están reemplazando el diálogo real.
  • Las habilidades motoras no deben asumirse: la manera en que se agarra un lápiz o cómo colorear es nueva para muchos niños.
  • El significado debe venir primero: enseñar las letras sin enseñar cómo recibir y producir un mensaje dejará brechas en el aprendizaje.

Para los estudiantes bilingües, integrar el “cómo escribir” con el “qué escribir” es esencial. Sólo cuando los estudiantes se muevan más allá de estas cosas básicas podrán convertirse en escritores expresivos con confianza en sí mismos en cualquier idioma.

Cómo escribir: Integrando fonética, dictado y caligrafía

En mi clase de kínder bilingüe, cada día debe haber una mezcla cuidadosa entre enseñar cómo escribir y qué escribir

El corazón de la rutina diaria es enseñar a decodificar texto (leer) y a codificar texto (escribir) durante el bloque de fonética. Nunca debemos de enseñar los sonidos aislados—los estudiantes los deben de usar en actividades de lectura y escritura desde el principio del año. Este enfoque dual asegura que los niños puedan ver la conexión entre los sonidos que escuchan, las letras que ven y las palabras que crean

Cada mañana, empezamos con una lección dedicada de fonética. El tiempo que dura la lección de fonética es largo durante el principio del año y corto durante el segundo semestre del año.

Primero practicamos la conciencia fonémica de manera oral, luego nos movemos a la identificación de nombres y sonidos de letras. Introducimos las palabras de uso frecuente y explicamos cómo es que los sonidos que representan las letras se unen para formar esas palabras.

Inmediatamente después practicamos la parte de codificación (o escritura): los niños escuchan sonidos, identificando y escribiendo las vocales como sonido inicial en las palabras, cambiando a la escritura de sílabas y palabras más adelante. Esta rutina diaria ayuda a los estudiantes a internalizar la mecánica de ambos, la lectura y la escritura.

practicing writing 2 syllable words in spanish
Estudiante escribiendo una palabra que no hace sentido de 2 sílabas

Mientras que progresa el año escolar, expando nuestra lección de fonética para incluir sílabas, grupos consonánticos y reglas específicas del idioma español. En el segundo semestre, introduzco El dictadouna rutina estructurada de dictado de la cuál hablaré en otra publicación. El dictado no solo ayuda a mejorar la ortografía y la fluidez al escribir, sino que también les da a los estudiantes una práctica regular enfocada en la codificación y el uso de las mayúsculas, la puntuación y los espacios.

El dictado no es copiar; requiere que el estudiante escuche, hable, piense y aplique los conocimientos fonéticos que ha aprendido para producir palabras y oraciones en una rutina que incluye la autocorrección.

el dictado
El dictado en kínder
el dictado with corrections
El dictado con correcciones

La caligrafía es otra parte esencial de nuestra práctica diaria. Enseño a los estudiantes a agarrar el lápiz, a formar las letras de la manera correcta y a dejar el espacio apropiado cuando escriben. La escritura legible no se trata solo de la limpieza—ayuda a apoyar el desarrollo de la lectura y escritura, haciendo que el trabajo de los estudiantes sea entendido por los demás.

Siempre animo a los estudiantes a tomar riesgos con su escritura. Sobre todo al principio, cuando lo que escriben parece un código que solo yo puedo leer. Pero está bien, así se aprende. Lo importante es seguir aprendiendo y mejorando mientras se celebra cada logro, mientras que los niños aprenden a usar lo que saben de la fonética en su escritura. Mientras que avanza el año y los estudiantes van agarrando confianza, su escritura es cada vez más clara y son cada vez más independientes.

Este trabajo diario de integrar la fonética en la lectura y escritura, así como en la práctica de la caligrafía, crea un fundamento fuerte para crear lectores y escritores fuertes en toda clase bilingüe.

what makes writing legible

Qué escribir —por qué “solo dibujar” es algo que debe de estar prohibido durante el taller de escritura en Kínder

En mi clase de kínder bilingüe hay una regla clara: “solo dibujar” no está permitido. Aunque al principio del año los estudiantes solo pueden escribir garabatos, eventualmente anuncio que a partir de ese día ya no se puede dibujar si no han escrito una oración completa (aunque lo que escriban aún esté en los primeros días de desarrollo). Si no paro los dibujos, el taller de escritura se convierte en la clase de arte y nadie escribe nada. Permitir “solo dibujar” manda el mensaje de que la escritura es opcional o algo que sólo voy a intentar cuando yo quiera.

Los dibujos sí tienen su importancia porque, al principio del año, por cada dibujo hecho, debe haber una oración completa—aunque sea de manera oral.

Pero los estudiantes también deben intentar escribir todos los días—aunque empiecen con garabatos, letras aleatorias o el sonido inicial de las palabras. La regla de no “solo dibujar” no se trata de la perfección, se trata de construir un hábito que conecte el lenguaje hablado con la expresión escrita. Yo sé que para muchos niños, especialmente los que apenas empiezan a familiarizarse con las letras y el lenguaje, esto es algo que temen. Pero es esencial que los estudiantes se vean como escritores desde el principio del año, sin importar su nivel de escritura.

Una parte importante del taller de escritura en Kínder debe enfocarse en la escritura narrativa. Una narrativa personal es cuando escribes acerca de ti mismo. Es también una herramienta que se usa para que los estudiantes practiquen hablar y escribir en oraciones completas.

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Escritura de una estudiante de kínder en la sexta semana de clases
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Escritura de un estudiante de kínder en la sexta semana de clases

Yo enseño a los estudiantes que una oración completa tiene muchas partes, pero para empezar, deben poder dibujar y explicar con una oración “quién” está en el dibujo, “dónde” está y “qué está haciendo”.

Por ejemplo, si veo un dibujo con dos personas, pregunto: “¿Qué está pasando en tu dibujo?”. La respuesta no debe ser “Soy yo y mi mamá”. Esa no es una oración completa.

Mientras que progresa el año, la mayoría de los estudiantes pasa de decirme “quién” está en el dibujo y “dónde” están, o me dicen “quién” está en el dibujo y “qué están haciendo”, pero siempre olvidan una de las tres.

Si se ponen a pensar, el “quién” es el sujeto y el “dónde” y “qué hacen” son el predicado. Además, sin el “qué hacen”, la oración no tendría verbo, lo cual no hace una oración completa.

Los niños de cinco años no necesitan saber todo esto todavía, mientras que sepan que tienen que incluir estas tres cosas cuando hablan—y cuando escriben.

a complete sentence in K

Al principio del año, el adulto del salón debe escuchar a cada estudiante hablar durante el taller de escritura mientras que el resto de la clase dibuja y escribe.

Admito que es una de las partes más difíciles del taller de escritura. Requiere “tiempo”. En una clase con un maestro y 22 estudiantes, este proceso puede tomar unos dos o tres días, ya que hay que parar a cada lugar y preguntar “¿Qué está pasando en tu dibujo?” y luego hay que guiar al estudiante hasta que diga la oración completa con los 3 ingredientes mágicos. Si se puede tener a otro adulto en la clase durante el taller de escritura, ayudaría con esta práctica crucial. Pero desafortunadamente, esto es muchas veces imposible.

Mientras las lecciones de codificación progresan durante el bloque de fonética, el acto de escribir la primera letra de la palabra es un gran paso hacia adelante. Muestra que los niños están empezando a hacer conexiones entre los sonidos, símbolos y el significado, lo cual quiere decir que están aplicando lo que están aprendiendo.

También quiere decir, que muy pronto podremos empezas a desarrollar narrativas que tengan principio, mitad y final, así como enseñar palabras de transición y a agregar detalles y sentimientos a sus historias.

¿Cuándo debe empezar el taller de escritura? ¿Cuándo debemos empezar a enseñar “qué escribir”?

Si esperáramos a que los estudiantes conozcan todas las letras y los sonidos antes de esperar que escriban, estaríamos perdiendo oportunidades críticas de crecimiento en los niños. Escribir no es solo formar bien las letras o escribir con perfecta ortografía. Es acerca de comunicar ideas, tomar riesgos y aprender de nuestros errores. Cada palabra escrita que viene de la manera en que el estudiante escucha su propia voz y reconoce esos sonidos es un paso adelante hacia una vida de real alfabetismo.

En mi clase de kínder bilingüe, yo debo poder leer lo que escriben todos los estudiantes antes de las vacaciones de invierno. De esta manera, cuando regresamos en enero, los estudiantes pueden usar la escritura para desarrollar sus ideas de diferentes maneras.

El segundo semestre es el tiempo de desarrollar otros géneros de escritura: persuasiva, informativa, de opinión, de ficción, de investigación.

As the year progresses, I expand our phonics work to include syllables, blends, and the specific rules of Spanish. In the second semester, I introduce El dictado—a structured dictation routine that I will talk about in a different post. El dictado not only boosts spelling and writing fluency but also gives students regular, meaningful practice in encoding, capitalization, punctuation, and spacing. El dictado is not copying; it requires listening, talking, thinking, and applying phonics knowledge to produce written words and sentences in a rutine process that includes self-correction.
Libros de ficción de los estudiantes de kínder en el segundo semestre

Cada niño debe estar escribiendo en el salón de clases a diario. Debemos celebrar el desarrollo de lo que los estudiantes escriben y cómo lo escriben. En unas semanas, los garabatos y letras aleatorias deben compertirse en palabras, oraciones e historias. El camino de aprender cómo agarrar el lápiz a la escritura legible puede ser complicado, pero también algo divertido—es el corazón del verdadero aprendizaje.

Es increíble cuando los niños empiezan a usar lo que saben de la lectura y escritura en las demás materias, participando en proyectos cada vez más elaborados en donde pueden dar su opinión acerca de diferentes tópicos de manera escrita.

¡Vamos a prepararnos para formar niños listos para el éxito!

En conclusion

En los salones de kínder bilingüe, la instrucción efectiva de la escritura requiere una mezcla de fonética explícita (cómo escribir) y la composición creativa (qué escribir)—sin escoger una en vez de la otra. Si ponemos énfasis en el lenguaje oral, integramos la lectura y escritura y aceptamos que el camino es rocoso, pero mágico.

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